5 razones para casarse en invierno
Bodas

5 razones para casarse en invierno

En nuestro imaginario, las bodas se deben celebrar cuando hace buen tiempo. Es probable que cuando pensemos en este tipo de celebraciones nos imaginemos un catering al aire libre, una finca preciosa de la que disfrutar con el clima agradable o invitados con vestidos veraniegos.

Y es que la mayoría de parejas decide sellar su amor cuando el día tiene más horas de sol y el clima invita a organizar eventos al aire libre.

Pero eso no significa que cuando se acerque el final del verano, la temporada de bodas llegue a su fin. De hecho, en la actualidad cada vez son más los que escogen casarse en invierno. Elegir esta estación puede ser una de las mejores decisiones. A continuación os damos cinco ventajas de casarte en invierno.

#1 Reservar es más fácil

Reservar fechas es mucho más fácil si optáis por casaros en invierno. En esta temporada conseguiréis más fácilmente todos los servicios que necesitéis para la boda: la iglesia, el juzgado, la finca, el fotógrafo, el grupo de música o incluso la peluquería suelen estar más libres en estas fechas. Además, como son épocas poco solicitadas, gracias a esto podréis valorar entre diferentes alternativas, sin necesidad de tener que quedaros con el único servicio disponible.

También será más probable que vuestros invitados tengan más disponibilidad para acudir. Su agenda estará más liberada que en verano, cuando se multiplican los compromisos sociales que pueden hacer competencia a vuestra celebración y que, unidos a las vacaciones, pueden complicar la asistencia de todos vuestros allegados.

#2 Precios más competitivos

Si decidís celebrar vuestra boda en invierno podréis ahorrar mucho dinero. De diciembre a marzo los establecimientos hoteleros, los restaurantes y las fincas tienen tarifas más económicas al coincidir con la temporada baja. Estas ofertas os permitirán no gastar tanto dinero, que podréis ahorrarlo o invertirlo en algún capricho que en otra estación no estaría a vuestro alcance, como contratar un grupo en directo o incluir elementos decorativos especiales.

Además, vuestro bolsillo no solo lo notará en la celebración, sino que en la luna de miel también podréis disfrutar de suculentos descuentos si evitáis la época veraniega. Evitaréis la temporada alta y, con ella, el incremento de precios y los turistas. Si todavía no habéis escogido destino para vuestra luna de miel, en este post os explicamos los factores que debéis valorar antes de reservar vuestro viaje.

#3 Decoración más especial

Si queréis una boda que sea realmente única, inolvidable y muy romántica, el invierno es la época más adecuada. Al ser fechas menos comunes, las bodas son mucho más originales, especialmente por la decoración. Las cuestiones decorativas cambian y se abre un sinfín de posibilidades que os van a encantar una vez empecéis a investigar. Una opción muy romántica y cálida es celebrar la boda entre chimeneas y velas. Esta opción aportará elegancia a la decoración. Asimismo, podéis jugar con los elementos de la naturaleza inspirándoos en la nieve. Dejaros que el mes en que se celebra influya en el estilo esta otra alternativa, como incluir motivos navideños si la ceremonia es cercana a esta festividad.

#4 No os preocupéis por el clima

Si el frío os echa hacia atrás a la hora de casaros en invierno, podemos convenceros de lo contrario. Casarse en verano puede suponer un auténtico problema debido al calor, mientras que en la primavera os preocuparéis por que la lluvia no estropee el gran día. Si os casáis cuando hace buen tiempo, las altas temperaturas podrán ser un problema, especialmente para el novio y los invitados: el novio tendrá calor con su traje, los invitados sudarán, el maquillaje se puede estropear…

Sin embargo, si escogéis casaros en invierno, tanto vosotros como tus invitados estaréis preparados desde el primer momento para hacer frente al frío, la lluvia o la nieve.

#5 Menús más ricos y variados

Si elegís el invierno para sellar vuestro amor, os recomendamos que adaptéis el menú al frío y que optéis por platos calientes. El clima del invierno es más adecuado para menús más elaborados, contundentes y con productos de temporada. Es esta época podemos experimentar con platos con mayor aporte calórico, con sabores fuertes y mucha personalidad.

Como ves, los vestidos, la decoración, el precio, la disponibilidad de fechas, el tipo de lugar de celebración, el ramo… Todo cambia cuando celebramos nuestra boda en invierno. Si no os gustan las celebraciones típicas y queréis sorprender, casarse en invierno puede ser vuestra mejor opción.

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