Consejos para elegir el destino de luna de miel
Luna de miel

Consejos para elegir el destino de luna de miel

Ha llegado uno de los momentos más emocionantes de la preparación de una boda: elegir el destino de la luna de miel, del viaje con el que daréis inicio a la nueva etapa que acabáis de emprender. Pero os encontráis ante la difícil tarea de encontrar el destino que reúna todo lo que estáis buscando.

Es importante que antes de tomar ninguna decisión reflexionéis y seáis honestos con vosotros mismos para que cuando llegue el momento especial no os arrepintáis de ninguna decisión tomada. Y para ello, debéis tener en cuenta las siguientes cuestiones antes de reservar.

#1 Calculad el presupuesto

El presupuesto es, probablemente, el primer asunto que debéis decidir. ¿Cuánto presupuesto podéis destinar a vuestra luna de miel? De aquí dependerán las posibilidades de vuestro viaje: el destino, la duración del viaje, la temporada en la que viajéis, las actividades que realicéis…

También tenéis la opción de escoger un país con precios inferiores al nuestro, como Marruecos, la India, algún estado de Sud-América, los países del este de Europa o Tailandia. Es probable que con los vuelos se os vaya una gran parte del dinero, pero una vez estéis en el lugar, los gastos en hospedaje, desplazamiento o alimentación serán menores. De esta forma, con el mismo dinero podréis daros muchos más caprichos.

Si no disponéis de mucho presupuesto, no tenéis que preocuparos, ya que hoy en día hay destinos para todos los bolsillos y ofertas para casi todas las temporadas. Lo más importante de vuestra luna de miel es disfrutar de la experiencia juntos.

Nuestro primer consejo es que vuestro presupuesto tire al alza, pues debe incluir el sinfín de imprevistos que surgen en los viajes, como problemas con los transportes, cambios de divisas, posibles accidentes y extras que nunca tenemos en cuenta.

#2 Un destino acorde a vuestros gustos

No os dejéis llevar por las tendencias y los lugares más típicos o visitados, ni por “es que nos tenemos que ir lejos porque es la luna de miel”. Tailandia, Maldivas o el Caribe están de moda, pero debéis pensar que la luna de miel será posiblemente uno de los viajes más especiales que nunca hagáis, por lo que tenéis que estar seguros de que los lugares que elegís son a los que realmente queréis ir.

Por lo general, los novios suelen aprovechar este viaje para conocer lugares nuevos, pero esto no tiene por qué ser así. Podéis volver a aquellas ciudades que descubristeis juntos, donde vuestra relación se afianzó o donde viajasteis para celebrar vuestro compromiso.

Además, si no os decidís por un solo destino, podéis cuadrar varios. Una buena opción es combinar una ciudad con un destino de playa y relax. Por ejemplo, Bangkok y Maldivas o Nueva York y Punta Cana.

#3 ¿Exprimís las ciudades o disfrutáis de las pausas?

Este punto está relacionado con el anterior: tenéis que ser honestos con vuestros gustos y la forma de viajar en la que os sentís más cómodos. Visitar ciudades, descansar frente a la playa, relajaros en spas, salir de fiesta, disfrutar de la naturaleza, practicar deportes de aventura… Para elegir vuestro destino de luna de miel es necesario tener claros vuestros gustos e investigar cuáles van bien con vuestra forma de ser y viajar.

Pero también tendréis que saber si sois de exprimir los lugares y los días o si, en cambio, preferís viajar más relajados y disfrutar de las pausas. No es lo mismo visitar Nueva York o Londres, ciudades con mucha vida en la que en ningún momento os quedaréis sin nada que hacer, que visitar París o Roma, donde además de visitar los sitios turísticos vale mucho la pena parar a tomar algo y disfrutar tranquilamente de las agradables vistas.

#4 La duración del viaje condiciona el destino

El tiempo disponible para realizar el viaje es un factor determinante. Si disponéis de pocos días deberíais optar por un solo destino y verlo en profundidad. Si preferís visitar muchos sitios y tenéis el tiempo suficiente para hacerlo, deberéis tener en cuenta los desplazamientos, que os restarán horas o días para visitar.

Nuestra recomendación es que elijáis vuestro viaje de luna de miel teniendo muy en cuenta la cantidad de días. A veces no vale la pena escoger un sitio muy lejano si para llegar al destino y volver a casa se pierde mucho tiempo del poco que disponemos para viajar. En estos casos tal vez sería mejor aplazarlo para otras ocasiones y disfrutar de las abundantes posibilidades que ofrece Europa.

#5 Valorad bien la temporada y sus pros y contras

La temporada alta de las bodas comprende desde junio hasta octubre, por lo que la mayoría de las parejas viven su viaje en estas fechas. Además, como abarcan los meses de verano, suelen coincidir con las vacaciones de mucha gente. Aquí reside la importancia de la temporada, que determinará el precio de vuestro viaje, la cantidad de gente en el destino (colas en los restaurantes y monumentos turísticos y dificultad para sacarse fotos solos), pero también la climatología. Aunque a la mayoría de destinos se puede ir en cualquier época del año, hay momentos más adecuados para visitar cada sitio. Además, recordad que si combináis varios destinos tenéis que tener en cuenta los posibles cambios de estaciones por los hemisferios.

Como veis, son varios los factores que debéis valorar a la hora de elegir vuestro destino para la luna de miel para que cuando estéis en el viaje os sintáis seguros de haber tomado la decisión correcta y solo os encarguéis de disfrutar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *